Algo que toda la vida he considerado importante, más no necesariamente cumplido, es la puntualidad. En ocasiones uno busca reivindicarse al quedar tantas veces mal, pero es imposible conseguirlo en tan solo días después de ser el famoso "faltista", tendría que ser puntual por más de 3 meses para que quede en el pasado esa mala fama en la asistencia.
En el trabajo tengo un historial de faltas taaaan grande, y taaan me refiero a mucho-muy-te-la-bañaste de faltista. Meses con más de 6 faltas. Lo se, descarado. Mis supervisores siempre haciendo todo lo posible por que no me corran y aun así falto. Considero que han hecho más de lo que merezco para salvarme, digo, tengo buenas notas y métricas, trato excelente a los clientes (un 89%) y siempre busco tener buena relaciones con mis compañeros de trabajo, más sin embargo no basta. Debo respetar y cumplir. Debo hacer presencia, después de ya 1 año y 9 meses tengo todo para demostrarle a mi jefe que puede confiar en mí! Realmente no confía en mí! Creo que tendría un mejor puesto si tan solo no hubiera faltado tanto cuando trabaje para el supervisor mas gay y enojón de piso; pero la asistencia y puntualidad no es una falla apenas en este año, toda mi vida he sido algo irresponsable con eso, más con la puntualidad.
Recuerdo quedarme fuera de la escuela en la primaria por llegar tarde en las mañanas, mientras mis amigos y maestros daban honores a la bandera (ew >p) yo estaba del otro lado de la reja, triste y como perro abandonado. No se si sea al 100% mi culpa porque mis padres debían llevarme, más nunca fui tan obediente después de todo. Todos los métodos de mi padre para despertarme eran en vano:
- Golpear la puerta
- Golpear la puerta con la luz encendida
- Golpear la puerta y gritar
- Golpear la puerta con la luz encendida y gritar
Qué le pudo salir mal si eran buenas formas de intentar conseguir despertarme y tenerme listo para ir a la escuela? Los niños me veían junto con otros que llegaban tarde; la secundaria fue igual, solo que las burlas y los regaños ya eran de otro nivel. No faltaba el niño que gritaba mi nombre "uuuuh Amir hue~on, miren!" si, ese era mi nombre. Todos se burlaban y la mala fama comenzaba a expandirse entre los distintos profesores. Lo bueno es que al final de cuentas uno puede llevarse bien con alguno que otro maestro y así conseguir integrarlo dentro del grupo de burlas.
Pues en la actualidad tengo ya 2 faltas de lo que va de diciembre y estoy en la cuerda floja. Mi supervisor ha metido las manos al fuego ya varias veces y no le he dado ese resultado que busca. No quiero perder la confianza ni mucho menos su amistad. Debo dejar de faltar. Debo cumplir en tan solo ese aspecto para poder reivindicarme con mi jefe y así subir de puesto. Haré un esfuerzo lo prometo! Por ahora aprovecharé que ayer falte y que hoy es mi día de descanso para partyhardear bien cool. Ya será el otro año ;D