No existe el perdón. Existo y perduro en la redención eterna, para siempre; hechos de mi pasado maldicen la pura felicidad que me queda. Tú. Mi vida, giro en tus pasos. Te sigo, te observo. Eres todo; equivocaciones que manchan, nunca escurren. Nunca limpio, pero siempre tuyo, siempre en tus labios, siempre en tus ojos y siempre en tu cuerpo. No existe tu perdón, solo mi redención.
Es esto como el mas bello de los arboles. Tu raíz esta en mi pecho.
ResponderEliminarTe amo.